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Aproximación a la Educación Social

  • Foto del escritor: atenasrodriguezc
    atenasrodriguezc
  • 14 ene 2023
  • 4 Min. de lectura


Educación Social:


■Derecho de la Ciudadanía.

■Profesión de carácter pedagógico.


Una profesión para fomentar la participación social, la creación de cultura mientras se forma parte de la misma, abrir perspectivas para ampliar horizontes...



La educación social observa y reflexiona sobre las condiciones que promueven o dificultan el desarrollo y calidad de vida para de esta manera diseñar planes de acción en conjunto de acuerdo a las necesidades del individuo o grupo y así lograr conseguir un mayor bienestar social.


¿Cómo ser un buen educador social?


Para llegar a las siguientes conclusiones junto con unas compañeras tuvimos una amena conversación con una educadora social que ya tiene años de experiencia: Ilu Moreno de la Asociación Espiral.


● Escucha activa: Escuchar mucho de forma activa y presente. Escuchar no mientras vas pensando en la necesidad del otro mientras te habla, escuchar para conocer, para comprender.


● Límites: Hay que respetar los tiempos y los espacios, tanto como del educador como de la persona que se acompaña. Cada persona tiene su ritmo y no se le puede invadir ni presionar. Tampoco le podemos hacer 'spoiler' de la vida a las personas con las que trabajamos. Anticipar una intervención, antes de que la persona acompañada haya hecho una demanda explícita, implica entorpecer su proceso de aprendizaje, dado que no le habremos permitido desarrollar los mecanismos necesarios para responsabilizarse de sí misma.


● Empatía: Que te afecte la situación vulnerable del otro es lo que te moviliza. No se puede acompañar desde la asepsia.


● Resiliencia: Saber vivir con el dolor. Esto es algo que solo te enseña la experiencia, ya que se han vivido más perdidas, más aciertos y equivocaciones, que ayudan a manejar mejor las situaciones difíciles.


● Introspección: Tomar contacto con nuestra vulnerabilidad, con nuestra fragilidad, con nuestro dolor, nos facilita comprender al otro. Como me trate a mí puede que trate a los demás. Autoconocimiento y revisión personal al trabajar en servicio del otro, dado que la identidad profesional y personal confluyen e interactúan constantemente. Mirarnos dentro para entender el porqué queremos ayudar a los demás.


● Acompañar: Estamos allí, pero no podemos pretender resolverle la vida al otro. Hay que respetar la vida del otro, hay que respetar sus decisiones sin coaccionar. Ofrecer disponibilidad emocional, presencia, empatía, silencio y paciencia. Estamos para acompañar, no para salvar. El educador no es un salvador, sino que proporciona las herramientas necesarias y crea un ambiente seguro para que la persona se salve a sí misma.


● Desmontar juicios: Aprender a quitarnos los juicios hacia los demás y hacia nosotros mismos. Los prejuicios, a menudo, ocasionan que deshumanicemos a las personas con las que trabajamos. Hay que devolver la humanidad arrebatada a las personas. Identificar en una misma aquello que rechazamos de los demás, para podernos reconciliar con esta parte nuestra y acercarnos al otro.


● Trabajo horizontal: Ser conscientes del poder que se tiene como educador para no anular al otro. Quitarnos poder para dárselo al otro.


● Autocuidado: Como educadoras sociales, acompañaremos procesos de superación personal y evolución, pero habitualmente, con más frecuencia, nos relacionaremos con el fracaso y la frustración. Estos tendrán un gran impacto emocional en nosotros, tanto a nivel personal como profesional. El autocuidado permite aliviar las tensiones y la sobrecarga emocional. Encontrar aquello que nos calma y revitaliza.


● Crítica: Lamentablemente, muchas veces terminas trabajando más para el sistema que para las personas. Ya que las instituciones tienen una serie de normas que hay que cumplir y estas pueden ir en contra de lo que pensamos que sería una mejor intervención.


Trabajamos para el otro, no por nosotros. Tener claro que no trabajamos para nuestra gratificación.


Arte de ser, arte de dar, arte de estar.


Ubuntu: “Yo soy porque tú eres”


Con la siguiente imagen pretendo mostrar la metáfora que me pareció más correspondiente a la labor de un educador social. 'Sherpa'.



"La filosofía del acompañar" de Alan D. Wolfelt


“Acompañar se trata de estar presente para el dolor de otra persona; no de hacer que su dolor desaparezca. Acompañar se trata de ir al desierto del alma con otro ser humano; no de creer que somos responsables de encontrar la salida. Acompañar se trata de honrar el espíritu; no de enfocarse en el intelecto. Acompañar se trata de escuchar con el corazón; no de analizar con la cabeza. Acompañar es dar testimonio de las luchas de otros; no de juzgar o dirigir esas luchas. Acompañar se trata de caminar al lado; no de conducir o ser conducido. Acompañar se trata de descubrir los dones del silencio sagrado; no significa llenar con palabras cada momento. Acompañar al que sufre se trata de quedarse quieto y en silencio; no de querer moverse frenéticamente hacia delante. Acompañar se trata de respetar el desorden y la confusión; no de imponer orden y lógica. Acompañar se trata de aprender de otros; no de enseñarles. Acompañar se trata de tener una actitud de curiosidad y no de expertos”.



“Los problemas sociales no son de la gente, son del sistema. El que está enfermo es el sistema. Al final todos somos un poco producto del sistema en el que vivimos. La gente no es mala ni buena, hacemos cosas mejores o peores, con más fortuna o con menos fortuna, con más acierto o con menos acierto… Hacemos cosas. Todos. Hacemos lo que podemos, como podemos, con las herramientas que tenemos, pero no somos malas personas. Yo siempre creo que todo el mundo tiene posibilidad de despertar lo mejor de sí misma”. -Ilu Moreno.


 
 
 

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